“La formación es útil a veces, pero a menudo falla, especialmente cuando se utiliza para abordar problemas que en realidad no pueden resolver”

Juan Domingo Farnos

Image for post
Image for post

La formación que conocemos como “reglada” o “formal” por muy ·significativa que se diga que va a ser, la verdad es que siempre está lejos de lo que verdaderamente tenemos enfrente, ya sea trabajo, ya sea relaciones, liderajes… (Hablando con Jane Hart)

Extrapolando a la educación formal sin más, los mismos cursos de formación al uso han perdido toda su importancia, incluso si “glamour”, ya que su utilidad posterior en las aulas es apenas de un 10% como suele explicar y muy bien nuestro amigo Charles Jennings y es cierto totalmente.

Si que s cierto que puede ser útil cuando en la capacitación hay pruebas de que la causa raíz de la necesidad de aprendizaje es una habilidad no desarrollada o un déficit de conocimiento, pero siempre que se tenga el convencimiento que después se podrá aplicar y que a la vez servirá para algo que de verdad será necesario.

Para esas situaciones, un programa bien diseñado con contenido personalizado, material relevante del caso, práctica de desarrollo de habilidades y una medición final de la adquisición de habilidades, funciona muy bien, pero no siempre es de segura aplicación y por tanto de dudoso desarrollo.

Nos encontramos con:

a-Procesos ineficaces de toma de decisiones que no logran convencer ni a docentes ni a discentes de una utilidad aplicable.

b-Autoridad estrechamente distribuida, concentrada en la parte superior de la organización, lo cual no la hace ni abierta, ni flexible, por tanto poco eficaz.

c-No hay expectativas medibles de que los aprendices tomen decisiones por lo que el cambio de roles no se produce y seguimos como un constructismo puro y duro.

d-No hay tecnologías para mover rápidamente la información a quienes la necesitaban para tomar decisiones.

Dados estos problemas sistémicos, es poco probable que un programa de capacitación haya tenido un resultado productivo o sostenible, lo normal es que se convierta al momento en una innovación (algunos lo llaman “buenas prácticas) y por lo tanto acotado y restringido en el espacio, pero especialmente en el tiempo y por tanto con fecha de caducidad.

El aprendizaje es una consecuencia del pensamiento, no de la enseñanza. Ocurre cuando las personas reflexionan y eligen un nuevo comportamiento. Pero si el ambiente de trabajo no admite ese comportamiento, un empleado bien entrenado no hará una diferencia y por tanto le será cada vez más difícil aprender.

No escondo que la aformación atiende directamente las prioridades estratégicas. Cuando una organización implementa una nueva estrategia, la capacitación puede desempeñar un papel fundamental en equipar a las personas con las habilidades y el conocimiento que necesitan para ayudar a que la estrategia tenga éxito. Pero cuando una iniciativa de capacitación no tiene un propósito discernible ni una meta final, el riesgo de fracaso aumenta….otra cosa son las variables que ya hemos expuesto.

Aprender sobre el terreno, aprender por necesidades, aprender cuando es posible aplicarlo y con todas las garantías que revertirá en beneficios seguros etc.

juandon

Written by

Investigador y docente en e-learning, tecnologías educativas y gestión de l conocimiento, online facilitator.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store